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domingo, 20 de diciembre de 2020

Richard Learoyd, fotografía a contracorriente (o el arte de ser atemporal)

 


 "La fotografía es un secreto de un secreto. Cuanto más te dice, menos sabes"
Diane Arbús.
"Las imágenes tratan de extender la duración de la mirada...  Mi esperanza es que inspiren una visión verdaderamente reflexiva: una visión de intimidad y comprensión, una visión del otro que aumentará nuestra humanidad"
Richard Learoyd.

 

No ha tenido especial suerte Richard Learoyd en su particular periplo por nuestro país, a pesar de encontrarse en lo más alto de su carrera artística. Su gran exposición en la Fundación Mafre de Madrid planificada desde finales de febrero a mayo coincidió fatalmente con la pandemia y el confinamiento y aunque ciertamente los medios de comunicación dieron abundante información, a qué engañarnos, la atención colectiva estaba por desgracia en otro tema.

Richard Learoyd es un fotógrafo de origen británico ciertamente atípico, tanto por su mirada como por su particular método de trabajo, que lo sitúa en las antípodas de la vertiginosa realidad digital que nos domina en el momento actual. En un mundo acelerado en el que todos llevamos una cámara incorporada al teléfono móvil y la imagen fotográfica se banaliza inevitablemente por su proliferación descontrolada, este fotógrafo realiza imágenes únicas, no reproducibles, sobre papel fotográfico y de grandes dimensiones, como si de cuadros pintados directamente por la luz se tratara. Y además lo hace usando un instrumento con largos siglos de historia: una cámara oscura, construida por él mismo. Básicamente dos habitaciones, una de ellas oscura, con un orificio con lente en el tabique que las divide. El sujeto posa en la habitación iluminada y la imagen se impresiona directamente, por un especial procedimiento sin negativo, sobre el gran papel fotográfico que está en la pared opuesta del cuarto oscuro. Cada imagen es única e irrepetible, como si de un cuadro de Veermer se tratara, no hay margen para el error.

Con estas premisas está claro que la fotografía de Learoyd se mueve en unas claves eminentemente plásticas que lo emparentan con la historia de la pintura occidental, tanto por las temáticas como por la melancólica y atemporal cualidad de sus imágenes en las que parece que se detiene el tiempo. Su literatura crítica y las abundantes notas que sobre él pululan por internet están plagadas de referencias a la pintura del Renacimiento, Veermer, Ingres, los pintores prerrafaelitas... Yo me atrevo a añadir las prodigiosas naturalezas muertas de nuestro Siglo de Oro, Sánchez Cotán y el maravilloso Zurbarán.  También, por supuesto, la fotografía victoriana y los fotógrafos del pictorialismo, lo primero en que pensé cuando vi por vez primera su obra fue en alguna de las imágenes de la histórica Camera Work de principios del siglo pasado.

La sensación de un tiempo suspendido, la reflexión y una cierta melancolía nos invaden cuando vemos estas magnificas fotografías, fundamentalmente retratos, desnudos y naturalezas muertas. Disfruten ustedes de ellas y disfruten de lo que queda del día, para nuestra desgracia el tiempo solo se detiene en el arte ( y no siempre).   



Tatiana con vestido rojo, 2010. Imagen única - ilfochrome: 147 x 119 cm.© Richard Learoyd 




© Richard Learoyd




Agnes in Red Dress, 2008 Imagen única - ilfochrome.© Richard Learoyd




Tatiana con lentes 2010. Imagen única - ilfochrome: 147 x 119 cm.© Richard Learoyd






Nancy con vestido de flores, 2010. Imagen única - ilfochrome.© Richard Learoyd


© Richard Learoyd




El final de la juventud, 2010. Imagen única - ilfochrome © Richard Learoyd 




Desnudo de espaldas. Imagen única - ilfochrome.© Richard Learoyd



Tres ramos de manzanas nº2 © Richard Learoyd



Flowers, Day 3, 2019, camera obscura Ilfochrome photograph © Richard Learoyd



Cabeza de caballo, 2012.  Imagen única - ilfochrome © Richard Learoyd.




Nancy vestida en rojo. Imagen única - ilfochrome.© Richard Learoyd


domingo, 17 de julio de 2016

Paul Outerbridge, pionero maldito.

"Una diferencia muy importante entre el color y la fotografía monocromática es esta: en blanco y negro sugieres, en color afirmas. La sugestión puede implicar mucho, pero la afirmación exige certeza... absoluta certeza."

Paul Outerbridge

Paul Outerbridge fue un prominente fotógrafo comercial y de moda, que destacó como uno de los pioneros de la fotografía en color del siglo XX. Su carrera fulgurante le llevó a ser uno de los profesionales mejor pagados y mas solicitados en su momento, sin embargo su estrella se eclipsó súbitamente con la aparición de nuevas y más económicas técnicas, amén del escándalo que sus fotografías eróticas causaron en la entonces puritana sociedad Norteamericana.  En consecuencia Outerbridge vivió el duro olvido en los últimos años de su vida, olvido del que periódicamente viene siendo rescatado, pues no es posible hablar con un mínimo de rigor de la historia de la fotografía en color sin reconocer la inestimable y muy adelantada aportación de este peculiar fotógrafo. 

Nacido en Nueva York en 1896 y fallecido en California en 1958, Outerbridge trabajó en un principio en su adolescencia como ilustrador y escenógrafo, hasta que en 1917 se alistó en el ejército y allí comenzó a hacer fotografía. Cuatro años más tarde se licencia y se apunta a la Clarence H. White school of photography de la Universidad de Columbia, decantándose por la fotografía comercial, publicitaria y de moda. En solo un año comienza a publicar en las revistas Vanity Fair y Vogue, iniciando así una meteórica y exitosa carrera como profesional de la fotografía. En 1925 se traslada a Londres invitado por la Royal Photographic Society para una exposición monográfica y posteriormente se establece en Paris, donde trabaja con Edward Steichen, con quien establece una amistosa rivalidad, conoce a Man Ray y a la flor y nata de las vanguardias artísticas del momento y funda el mejor estudio fotográfico comercial de su época.

En 1929 Outerbridge regresa a Nueva York, donde se establece con un gran estudio dedicado fundamentalmente a la fotografía publicitaria. Se inicia en las nuevas técnicas de procesado de fotografía en color y pronto se convierte en un maestro de la complicada y exigente técnica del tricolor carbro, que consistia en esencia en superponer tres clichés de tres colores básicos para obtener una vívida imagen policroma final, algo similar a lo que hacen las impresoras de nuestros días, pero de forma manual. Alterna los géneros publicitario y de fotografía de moda con una paralela pasión por el desnudo al que aplica todos sus conocimientos sobre la nueva técnica tricolor de la que se ha convertido en uno de los expertos más reconocidos del mundo, publicando en 1940 un manual sobre el procesado carbro "Photographing in Color" (New York: Random House, 1940) que es todo un clásico.  Hasta que en 1943 estalla el escándalo, pues sus desnudos son considerados demasiado directos unos y peligrosamente perversos otros para la puritana sociedad norteamericana de su época y pierde su estudio, teniendo que trasladarse a Hollywood, donde sobrevivió en una larga decadencia hasta que un cancer de pulmón acabó con su vida en 1958.

Paul Outerbridge fue un adelantado a su tiempo, pero para su desgracia se adelantó tal vez demasiado, hasta el punto de que ninguno de sus contemporáneos comprendió lo que hacía. Es difícil encontrar en toda la historia de la fotografía  un ascenso tan vertiginoso y deslumbrante sucedido de una caída tan estrepitosa y cruel. Si es usted de los que sienten fascinación por la figura del artista maldito no lo dude, Paul Outerbridge tiene todas las papeletas para ser uno de sus héroes. Apostó por el color en la fotografía artística cuando solo se entendía su uso comercial y el arte estaba reservado para el blanco y negro. Osó hacer fotografías fetichistas y eróticas, similares a las que hacía en blanco y negro Man Ray bajo el paraguas de la etiqueta "surrealista", pero en un excelente y brillante color y fue por ello tildado de pornógrafo y abandonado por su selecta clientela. Apostó por la excelencia técnica del sistema tricolor carbro que él consideraba muy superior y perdió ante la avalancha del nuevo, menos sofisticado pero más económico y asequible, sistema de revelado por transparencia Kodak. Y ya en plena caída nos propuso una fotografía casual y "democrática" en el sentido que le dio Eggleston, introduciendo nuevas semánticas visuales de una novedad y modernidad rabiosa que, adelantadas en más de una década a los también pioneros Eggleston y Meyerowitz, no fueron entendidas por nadie, para desgracia del desventurado Outerbridge, quien murió en pleno olvido al poco tiempo.

Les dejo a continuación dos series de fotografias de Paul Outerbridge, el maestro que llegó a competir seriamente con Edward Steichen para luego desaparecer en el limbo de los ignorados. La primera está compuesta de las fascinantes tomas que realizó en su largo exilio californiano, entre 1948 y 1955, que son un prodigio de modernidad y, como ya dijimos, en cierto modo se adelantan en más de una década al propio Egglestone:

© Paul Outerbridge Estate.

© Paul Outerbridge Estate.  Lulu Belle Restaurant, California c.1950

© Paul Outerbridge Estate. Laguna Beach, California, hacia 1950. 


© Paul Outerbridge Estate, Airport Lounge, México, hacia 1950.


© Paul Outerbridge Estate. Airport Café with Band, Mexico c.1950


© Paul Outerbridge Estate. Balboa Beach, California, hacia 1950.


© Paul Outerbridge Estate, Carroza de carnaval, México, hacia 1950.


© Paul Outerbridge. Fiesta en Laguna Beach, California, hacia 1950.


© Paul Outerbridge Estate, Travel Agent, Mazatlán, Mexico, hacia 1950


© Paul Outerbridge Estate. Model with satin dress. Laguna Beach, California, c.1950


Paul Outerbridge: New Color Photographs from Mexico and California, 1948-1955.
Publisher: Portland, Oregon: Nazraeli Press, 2009
 Y la segunda serie que les propongo está compuesta por algunos de sus muchos y muy personales desnudos:



Nus de Paul Outerbridge - Editorial Nathan


Nus 1921-1939 © Paul Outerbridge Estate

Nus 1921-1939 © Paul Outerbridge Estate

Nus 1921-1939 © Paul Outerbridge Estate

Nus 1921-1939 © Paul Outerbridge Estate


Nus 1921-1939 © Paul Outerbridge Estate


 © Paul Outerbridge Estate - Woman with Claws, 1937


©Paul Outerbridge Estate. Nude with Mask and Hat, c.1936 

©Paul Outerbridge Estate. Shower 1937.

©Paul Outerbridge Estate, Cyclops, c1935

Portada original de una de las múltiples ediciones del libro publicado por Paul Outerbridge sobre el proceso de fotografía en color "carbro-trichrome"
Paul Outerbridge, 1938





domingo, 6 de marzo de 2016

Ruth Bernhard, reverencia atemporal.


"La mujer ha sido objeto de muchas cosas sórdidas y baratas, sobre todo en la fotografía. Mi misión ha sido elevar y fomentar la imagen de la mujer con una reverencia atemporal".

Ruth Bernhard
Ruth Bernhard nació en Berlín en 1905. Sus padres, Lucian y Gertrud, se divorciaron cuando ella tenía dos años tras lo cual quedó bajo la custodia de su padre quien, como prominente diseñador gráfico y tipógrafo que era (la fuente Bernhard es famosa aún en nuestros días), influiría notablemente en las inclinaciones artísticas de su hija. Así que Ruth estudió diseño en la Academia de Bellas Artes de Berlín hasta 1927 cuando emigró con su padre a Nueva York donde en un principio se esforzó por iniciar una carrera como diseñadora gráfica. Trabajó un tiempo como asistente de Ralph Steiner en "Delineator Magazine", si bien pronto se dió cuenta que ese no era su camino siendo finalmente despedida de su puesto por "falta de rendimiento". Con el dinero que la revista le pagó como indemnización Ruth compró un equipo fotográfico y comenzó a realizar fotografía publicitaria y comercial. Hasta que en 1935 conoció por casualidad a Edward Weston en Santa Mónica, California y se sintió tan profundamente conmovida por su trabajo que como en una revelación comprendió de golpe el profundo potencial creativo de la fotografía y sus implicaciones artísticas. Deseando trabajar con Weston se trasladó a la costa oeste donde fue durante años su discípula y comenzó a especializarse en la fotografía de estudio de muy meditadas composiciones, especialmente de desnudos femeninos. En 1953, se trasladó a San Francisco y se integró en el Group f/64 en el que además de Weston figuraban Ansel Adams, Imogen Cunningham, Dorothea Lange, Minor White y Wynn Bullock.  Su trabajo se puede encontrar hoy en la mayoría de las principales colecciones de museos en todo el mundo, incluyendo el George Eastman House, Museo de Arte Moderno de Nueva York, el Museo Metropolitano de Arte y la Biblioteca Nacional de París. Sus fotografías se han expuesto internacionalmente en importantes exposiciones durante más de cincuenta años, y ha sido ampliamente publicada. En 1986, Fotografía West publicó una monografía homenaje a sus desnudos titulada "El cuerpo eterno" que recibió un premio como libro de fotografía del año y confirmo el amplio reconocimiento a Bernhard como la fotógrafa inconfundible de los desnudos femeninos, cobrando progresivamente un prestigio que terminará por hacerle un hueco entre los grandes fotógrafos del siglo XX. 

Lo más destacado de la obra de Ruth Bernhard es la forma en que potencia la silueta y los volúmenes del cuerpo desnudo de la mujer con la fuerza expresiva del blanco y negro y con fuertes contrastes de luz y sombra. Durante toda su larga carrera (vivió hasta los 101 años) derrocho sensibilidad y elegancia junto a una gran precisión en los detalles y un purismo casi abstracto en las formas, aprendidos sin duda de su maestro Weston. Tanto le obsesionaba la perfección compositiva que llegaba a realizar una sola fotografía desde un ángulo concreto, después de recrear minuciosamente una composición, a veces durante días. Ella lo explicaba así: "Mi búsqueda, a través de la magia de la luz y la sombra, es aislar, simplificar y dar énfasis a la forma con la mayor claridad. Mi objetivo es indicar la proporción ideal y revelar la masa escultural y el espíritu dominante". Y todo esto centrándose siempre en los desnudos femeninos, porque como ella decía: "Si he elegido la forma femenina en particular es porque la belleza ha sido degradada y explotada en nuestro sensual siglo XX. La mujer ha sido objeto de muchas cosas sórdidas y baratas, sobre todo en la fotografía. Mi misión ha sido elevar y fomentar la imagen de la mujer con una reverencia atemporal." (Ruth Bernhard: Between Art and Life, Margaretta K. Mitchell, 2000)

Folding. Ruth Bernhard 1962. 
Classic Torso.  Ruth Bernhard 1952. 
Wet Silk.  Ruth Bernhard 1938. 
Two formas. Ruth Bernhard, 1963.
Caderas. Ruth Bernhard 1975.
Angles. Ruth Bernhard 1969.
Perspectiva II. Ruth Bernhard 1967
Spanish dancer. Ruth Bernhard, 1971.
Ruth Bernhard 1969.
In the box, vertical. Ruth Bernhard 1962.

Ruth Bernhard, n.d.

Ruth Bernhard . En la piscina, 1951.

Ruth Bernhard. Transparente, 1968.


Ruth Bernhard fotografiada por Edward Weston en 1935.